Los esterilizadores a vapor utilizan vapor a alta-presión para esterilizar. El principio básico es utilizar el poder de penetración del vapor y su alta temperatura (normalmente entre 121 y 134 grados) para destruir la estructura proteica de los microorganismos, matando así bacterias, virus, hongos y esporas. El proceso específico es el siguiente:
Generación de vapor: un generador de vapor calienta agua a una temperatura alta, generando vapor a alta-presión. Esterilización sellada: se inyecta vapor a alta-presión en una cámara de vapor sellada, cubriendo completamente los artículos.
Eliminación de aire frío: el aire se elimina de la cámara de vapor a través de una válvula de escape o bomba de vacío para garantizar que el vapor penetre completamente en los artículos.
Esterilización a temperatura y presión constantes: se mantienen una temperatura y presión específicas (como 121 grados y 103 kPa) durante un tiempo específico (normalmente de 20 a 30 minutos) para garantizar una esterilización eficaz.
Escape y secado: Una vez completada la esterilización, se libera vapor a través de una válvula de escape. Algunos modelos ofrecen una función de secado para un secado rápido de las prendas.




